Último Comer y Leer del curso 2025-26: «Coloquio de invierno», de Luis Landero

Mercedes Espinosa y Coro Carrillo

«La muerte ajena», de Claudia Piñeiro. Comer y Leer 20 de noviembre 2026

Mercedes Espinosa y Coro Carrillo

En noviembre, en Comer y Leer leemos a David Uclés

Mercedes Espinosa y Coro Carrillo

Comer y Leer en primavera

Mercedes Espinosa y Coro Carrillo

El Aula José María Valverde en el Norba, con Juan Andrés García Román

Fran Jiménez

El día de la poesía se celebró en el IES Norba Caesarina con la visita del poeta granadino Juan Andrés García Román. Asistieron al encuentro alumnos de los institutos de la ciudad dentro de las actividades del Aula José María Valverde. Juan Andrés hizo una lectura de sus poemas y explicó algunas claves de su obra. Al leer los poemarios de Juan Andrés García Román, se advierte una indagación en el lenguaje y con el lenguaje. Es un poeta inquieto, experimental, que concibe la poesía como una vía de conocimiento de la realidad. Ahí radica su propuesta. Si no está conforme con las poéticas que le rodean, crea una nueva. Es más, no siempre está satisfecho con sus poemas y realiza pequeñas modificaciones, bien al recopilarlos o al leerlos en público, un verdadero quebradero de cabeza para filólogos pacientes, como si su obra estuviera en permanente construcción, antecedentes hay y muy bien conocidos por todos nosotros. No es amigo de encasillamientos, de hecho afirma que la maquinaria poética -se refiere a la española del momento- está funcionando mal porque los figurantes de la poesía son siempre los mismos y procuran evitar la distorsión del sistema, para él este sistema ha acabado por socavar la confianza del lector.
Así podemos hablar de tres elementos, al menos, que configuran la poética de Juan Andrés García Román. Por un lado una tradición literaria de la que selecciona la línea más rompedora y, quizá más filosófica. Desde los románticos alemanes a los simbolistas franceses y sus continuaciones durante el siglo XX, Claudio Rodríguez, Ángel González y otros poetas posteriores. Para todos ellos el poema, y el lenguaje poético, es transmisor o germen de reflexiones, sin este elemento la poesía sería una expresión de sentimientos, pero ahora se socava ese límite y el poema rompe las hechuras para que el lector también complete ausencias, deduzca significados y, de alguna manera, reinterprete el texto.
En segundo lugar, esa tradición llega no solo de la lectura y análisis de los poetas anteriores, sino también de su labor de traducción. Juan Andrés vierte al español los versos de algunos poetas alemanes, pero también de otros géneros. Ahora bien, para él la traducción es una reescritura del original. Y voy más lejos, no solo traduce y reinterpreta el texto original, sino que asume el legado de sus poetas en su propia producción lírica, como han hecho otros grandes traductores cuyos poemas se impregnan de las palabras e ideas originales, Vladimir Holan y Clara Janés pueden servir de ejemplo. En sus poemas encontramos ecos de los poetas alemanes.

En tercer lugar, la poesía fantástica, Juan Andrés García Román no desdeña los elementos fantásticos y narrativos a la hora de escribir. Eso sí, narrativa desde un punto de vista fragmentario y simbólico, transgresor, abrazando tanto la ironía como el irracionalismo de algunas imágenes, incluso, la alegoría y la teatralidad en algunas composiciones. Se sirve de elementos e imágenes muy potentes que sorprenden al lector que tropieza con imágenes muy poderosas, a veces hilvanadas con la maestría de un orfebre, es decir, con absoluta libertad creativa. Estoy hablando del potencial desestabilizador del mundo representado y de la extrañeza de algunos finales de sus poemas. Creo que sus libros, al menos desde Las canciones de Lázaro ahondan en ese camino perturbador para el lector que asiste a pequeños cuadros inquietantes. La antología de Erika Martínez y de Juan Carlos Reche puede ser un buen principio para acercarse a este poeta, Poesía fantástica, que ya desde el título anuncia misterio y fantasía. Pero es Rosa Berbel, en el epílogo de su último libro, Neorromanticismo, quien habla de poesía de lo «asombroso»; poesía «conmovedora», podría añadirse. Su paisaje lo componen motivos musicales, lo pueblan personajes atónitos, circenses y delicados, entre el pesar y la sonrisa, lo impactan cuerpos celestes, así el lector, nosotros, asistimos a escenas absolutamente inesperadas.

Este esbozo de la poética de Juan Andrés sirvió de preámbulo a sus palabras, a la lectura de sus poemas y a los apuntes que eligió señalar. Una de las sorpresas de su lectura es que pidió la colaboración de los alumnos al leer un poema alargando el verso hasta el infinito con la repetición de palabras.
Al evento acudió también un grupo de reporteros de Radio Norba, que le hicieron una entrevista que podéis escuchar en la radio.

Preparamos nuestro próximo encuentro literario con José Manuel Díez

Coro Carrillo

Ya queda muy poco para el día 8 de abril, cuando celebraremos nuestro encuentro literario con el poeta José Manuel Díez (12:25 horas, en el salón de actos del Norba) y ayer tuvimos un encuentro virtual con él para preparar todos los detalles del mismo. Los temas, la palabra y el silencio; la estructura, bien trazada, pero siempre abierta a lo inesperado y a lo que los alumnos «pidan» con su interés y su actitud. La música, en este caso, es secundaria, pero si sirve para enganchar a los alumnos, no vamos a prescindir de ella. Siempre es un placer charlar con él por su cercanía y su naturalidad. Estamos seguros de que conectará con nuestros alumnos de 4º de ESO sin ningún problema.

Encuentro literario con el profesor José Antonio Llera

Coro Carrillo

«Un futuro posible en el que desear vivir», nuestro nuevo Proyecto Librarium: vídeo de presentación

Coro Carrillo

En Comer y Leer damos la bienvenida al curso 24-25 con «El curioso incidente del perro a medianoche»