Os deseamos una muy feliz Navidad recordando a Almudena Grandes

«El territorio de la cultura es la emoción. Las experiencias artísticas, los libros, las películas, las imágenes, la música… son emociones. Son vidas de más. Una persona que lee libros, que ve películas, que va a conciertos vive más, no más años, pero sí muchas más experiencias«.

Almudena Grandes (7/5/1960-27/11/2021)

Feliz Navidad

Beatriz Osés, una vez más en el Norba

Coro C.

El pasado viernes pudimos disfrutar en nuestro centro una vez más de la visita de la escritora Beatriz Osés, con ocasión de su estancia en Cáceres para participar en un recital literario que tuvo lugar el jueves en el CPR de Cáceres y de una charla en la Biblioteca pública de nuestra ciudad el viernes por la tarde, enmarcada en el Aula de la palabra de la Asociación Cultural Norbanova. Sorteando todos los obstáculos que la situación sanitaria todavía nos pone delante a la hora de organizar actividades complementarias, organizamos este encuentro literario que nuestros alumnos de 3º de ESO prepararon con mucho entusiasmo con su profesora de Lengua y Literatura María Margallo, aunque gracias a la generosidad de Beatriz también nuestros alumnos de 1º pudieron charlar con ella.

Beatriz no se olvidó de nuestro viejo amigo y querido Erik Vogler, pero en esta ocasión el protagonismo lo acaparó Albert Zimmer, que da nombre a la nueva serie en la que se encuentra inmersa la autora. Y también conocimos a Brian Mcneill, el particular detective de doce años que dirige la trama de Plasticus, Love.com y el futuro Panicus, que creemos saldrá en abril.

Dice Beatriz que no cree en la literatura moralizante, que se pone como propósito transmitir valores a los niños o a los jóvenes, pero cuando la escuchamos llegan a nuestros oídos valores que son hoy muy necesarios, como la ruptura de estereotipos que encorsetan a la mujer, el disfrute de la vida con un espíritu joven, porque sabemos que vida solo tenemos una, así es que no hay que olvidarse ni por un momento del carpe diem, y el papel del escritor como alguien comprometido consigo mismo y con sus lectores, no con las exigencias o las demandas del mercado.

Da gusto escuchar a Beatriz y ver cómo se entiende con los alumnos. El canal de la comunicación funciona, el acto comunicativo se desarrolla con todo su esplendor -no hay más que ver las caras atentas de nuestros chavales- y el encuentro literario es un éxito porque la autora considera a los chicos unos interlocutores de excepción, y eso se nota: no les habla como a niños, sino como a personas en las que ella deposita anécdotas de su vida, datos personales, sus ideas acerca de la vida y de la literatura, sus miedos y su visión de futuro. Un lujo que estamos seguros de que nuestros alumnos valoran en todo lo que vale. Así lo demuestra el tiempo que tuvo que emplear la autora en firmar los numerosos ejemplares de sus obras que le llevaron nuestros chicos.

Santiago Roncagliolo en Comer y Leer

Mercedes Espinosa y Coro Carrillo

Después del parón pandémico, el miércoles 27 de octubre disfrutamos de la segunda sesión de COMER Y LEER. Esta vez ha podido ser de nuevo en la cafetería del instituto, donde todos nos sentimos más cómodos y donde hemos sido muy bien acogidos. Para los que ya nos hemos jubilado es un placer volver a transitar estos pasillos. Fue una ocasión fantástica para conversar con los que aún siguen en activo pues, aparte de los que asistieron a la comida, muchos compañeros se pasaron por el bar para echar una caña con los antiguos compañeros.
El libro que habíamos leído, LA NOCHE DE LOS ALFILERES, de Santiago Roncagliolo, no levantó grandes polémicas, tampoco grandes alharacas. En general se comentaba que le sobraban algunas páginas de ese final rocambolesco. Mientras leíamos la novela nos brincaba todo el rato la pregunta: “¿dónde he escuchado yo esto antes?” Y nos venían a la mente fragmentos de libros de Vargas Llosa o de Bryce Echenique, protagonizados también por adolescentes que viven la aventura de crecer y de acceder a la madurez en un entorno violento. Sí, en el pasado hemos disfrutado de buenas novelas basadas en el tema de los hijos de familias desestructuradas, abandonados a su suerte en caros colegios religiosos, pero hoy resulta algo manido como tema; aunque son situaciones que siempre duelen, de ahí que el proceso de lectura de esta novela de Rocangliolo sea a veces una experiencia difícil y en cierto modo dolorosa para el lector.

El libro está hecho de capítulos breves encabezados por los cuatro nombres. Los de cuatro adultos que rememoran unas vivencias de adolescencia. Se van perfilando en estos relatos en primera persona. Es una novela que recoge recuerdos, vamos descubriendo el ayer de esos muchachos. Duro ayer, en cada caso por una razón diferente. En sus familias, acomodadas, no reinaba la paz que un joven necesita para desarrollarse: muerte prematura de la madre, alcohol, enfermedades mentales y espirituales, homosexualidad oculta, mujeres que no son libres, padres reaccionarios que son para sus hijos modelos de hombres machistas, padres militares que sufren estrés postraumático por la guerra y dejan a sus hijos vacíos de mitos y de héroes …
«No éramos unos monstruos. Quizá nos pusimos un tanto… extremos. Y sólo durante un momento. Unos días. Un par de noches». Claro que cuando empieza así un libro, ya ves que esas vivencias conllevan un misterio, arrastran algo oscuro. Todos los que hemos leído el libro nos movemos o nos hemos movido en el mundo de la enseñanza, y por eso el tipo de educación que se dibuja nos interesa mucho. No hay comprensión para estos jóvenes, no hay empatía, solo encuentran el castigo rencoroso si se salen de la norma establecida. La señorita Pringlin no es muy imaginativa en sus métodos, al revés, es el ejemplo claro de un sistema pedagógico que considera al niño, al adolescente, como alguien que «no es» y al que hay que llevar como sea -con castigos, con autoritarismo, sin amor- a otro estado asociado con la madurez para que «por fin sea». Como afirma la señorita Pringlin, «al colegio se viene justamente a disciplinarse, (…). Es mi deber hacer de usted un hombre».

En ese camino, la violencia y el dolor serán los protagonistas. De hecho, el marco de la novela es el Perú conflictivo del año 1992, que el autor define con pocas palabras, pero que no solo actúa de telón de fondo, sino que tiene una presencia mayúscula en la novela. Dice Roncagliolo que «la violencia forma parte del ADN latinoamericano» y, desde luego, una de las virtudes de la novela es que supone un trampolín para que el lector dirija sus ojos al Perú de los años noventa y quiera informarse sobre el Atentado de Tarata, el símbolo de una ´´epoca en la que la realidad cotidiana en Perú se medía contando los ataques, las bombas, los asesinatos, los asaltos y el número de muertos.

Después de tanta violencia y tanta crueldad, el lector tiene un cierto respiro, pues Santiago Roncagliolo construye un final cargado de humor negro y de mucha verdad, como todo el libro. Las vidas complicadas de estos cuatro adolescentes terminan de perfilarse para todos nosotros, en medio de unas escenas de verdad, de inocencia, de inverosimilitud, de humor desgraciado.

PROYECTO BUBISHER

Nuestras alumnas de 2º de ESO Sanabil, Carla, Claudia y Cayetana inaugurando nuestra campaña de difusión y sensibilización

Hola a todos:

Somos un grupo de alumnos de 2º de la ESO del IES Norba Caesarina y queremos compartir con vosotros un proyecto en el que estamos trabajando. Concretamente, estamos recaudando dinero para comprar para nuestra biblioteca 20 ejemplares de este libro, Arena y Agua, de la escritora Mónica Rodríguez e ilustrado por nuestra paisana Ester García. Arena y Agua es un libro que nos presenta dos cuentos, uno escrito por los niños saharauis del equipo de fútbol Wab Salam (Ríos de paz) en la biblioteca de Smara, uno de los campos de refugiados saharauis, y el otro por los niños españoles que cursaban entonces sexto del primaria en el colegio Nstra. Sra. de la Paloma de Madrid. Ellos han querido entrelazar sus finales, como un hondo abrazo entre ambos pueblos. De su lectura nacerán más sueños, más bibliotecas y más libros en el desierto del Sáhara. El dinero irá destinado como una donación al Proyecto Bubisher. Este proyecto se creó con el objetivo de reforzar la enseñanza del español en el Sáhara y de llevar la cultura, la educación y la lectura a los niños saharauis. Bubisher es el nombre de un pájaro muy común en esta zona de África y la leyenda dice que su llegada trae consigo las buenas noticias y la buena suerte.

Bubisher está sostenido por la Asociación de escritores por el Sáhara, una asociación sin ánimo de lucro que se formó con el fin de apoyar la puesta en marcha de una red de bibliotecas y bibliobuses en los campamentos de refugiados de Tinduf y de la que forman parte escritores de literatura infantil y juvenil tan importantes como Gonzalo Moure, Mónica Rodríguez y Ricardo Gómez. El Proyecto Bubisher nació en el colegio San Narciso, en Marín, Pontevedra. Sus alumnos tuvieron la idea de mandar libros a las escuelas saharauis, y al ver que no era tan fácil crear bibliotecas en el desierto, financiaron primero la puesta en marcha de bibliobuses. Ellos consiguieron 3000 euros, a base de poner unos céntimos todos los días. En 2008 el primer bibliobús llegó a los campamentos de refugiados saharauis cargado de libros. Los bibliobuses recorren las escuelas y funcionan como una biblioteca móvil y ambulante, para que los niños puedan leer. Ya hay más de tres bibliobuses funcionando y cuatro bibliotecas, en los campamentos de Smara, Auserd y  Bojador.

El Sáhara está en el oeste de África, a orillas del océano Atlántico y cerca de las islas Canarias. Está dividido en  los tres campamentos de refugiados que hemos nombrado antes. Nosotros queremos ayudar al Sáhara porque esta zona fue hace tiempo territorio español y en 1975 se separó por decisión de la ONU. El Sáhara ha vivido una larga guerra con Marruecos, desde 1975 hasta 1991, la cual ocasionó que la población saharaui se tuviera que refugiar en campamentos cerca de Tinduf, al suroeste de Argelia. Fuera de ideas políticas con las que nosotros no tenemos nada que ver, son las siguientes ideas expresadas por la asociación de escritores por el Sáhara las que nos han movido a poner en marcha esta recaudación:

“El Bubisher siembra en el desierto las semillas de la libertad que nacen de los libros. Puede que tarden en dar frutos, pero los darán”.

“Cualquier error, cualquier fallo, es un aprendizaje para nosotros”.

“Nosotros no enseñamos a los niños del Sáhara, les invitamos a leer”.

Porque el acceso a la lectura, a la educación y a la cultura es un derecho fundamental de todas las niñas y niños del mundo, vivan donde vivan.

Por eso, os anunciamos que los próximos días vamos a pasar con una hucha para que cada uno pueda aportar libremente su donación. Os recomendamos que lo apuntéis en vuestras agendas para que no se os olvide.

No importa la cantidad, por pequeña que sea, será un granito más de arena para ayudarnos a conseguir nuestro objetivo.

Gracias por vuestra atención y por vuestro tiempo. Contamos con vuestra ayuda.

Tararí que te vi y otros relatos, de Pilar López Ávila: un libro de cuentos para empezar las vacaciones

Coro C.

Acaba de llegar a nuestra biblioteca el último libro de nuestra compañera Pilar López Ávila, Tararí que te vi y otros relatos, que se ha presentado en la última edición de la Feria del Libro de Cáceres y que está ilustrado por María Polán. Conocedores de su ya larga trayectoria dentro de la literatura infantil y juvenil, y quizás también movidos por su título que recoge esta expresión tan popular, mezcla de humor y juego, es normal que los lectores nos acerquemos al libro pensando que vamos a encontrar en él una serie de relatos para niños, pero no, estamos ante un libro de cuentos escrito -como todos los libros de cuentos- para todas las edades.

Precisamente podríamos decir que el eclecticismo, concretado en la mezcla de temas y estilos, es el rasgo principal que asoma tras su lectura. Así, nos encontramos relatos escritos en primera persona y otros narrados desde una perspectiva externa; hay cuentos en los que predomina el tono burlón y humorístico, como el primero de ellos, que le da título al volumen, y otros que están recorridos desde el principio hasta el final por un toque eminentemente lírico, nostálgico y compasivo ante la condición humana. Son ejemplos de estos últimos los cuentos titulados «Donde dice que me ama» o «Invierno en Almoroquí», dos de mis preferidos. En ambos los personajes protagonistas son mujeres que sufren las consecuencias del azar, algunas veces, y de las circunstancias que les ha tocado vivir, otras. La autora se sitúa en estos cuentos como portavoz de estas mujeres a las que la vida no ha tratado bien, pero que se sobreponen a la amargura blandiendo la bandera de la esperanza y el amor.

Un soplo de aire fresco recorre el libro de manera alterna al encontrarnos intercalados con los cuentos a los que antes me he referido una serie de relatos divertidos, de tema desenfadado y nutridos de buenas dosis de surrealismo, en los que la realidad se mezcla con la ficción y en los que, por lo tanto, todo es posible. Son cuentos de tintes vanguardistas, como «Amor desenchufado» o fantásticos, como «Criaturas imaginadas en los túneles del metropolitano».

Y, como no podía ser de otra manera, siempre está presente, de una manera u otra, en este libro la Biología, el mundo animal y el vegetal, unas veces alcanzando todo el protagonismo del relato, como es el caso del periquito parlanchín del primer cuento; en otras ocasiones, como representaciones de rasgos de los seres humanos, como podemos ver en el último cuento titulado «Rara avis», dedicado al mirlo blanco como símbolo de lo especial y único que hay en cada uno de nosotros.

Todos estos rasgos se mezclan, a mi juicio, en un cuento muy especial, buen ejemplo de las diferentes líneas narrativas que encontramos en el volumen; me refiero al titulado «Sorprendentes hallazgos sobre la papaveritis». El cuento está narrado con el tono expositivo de una noticia o un ensayo, sin embargo, los sucesos que en él se cuentan son fantásticos y surrealistas. El mundo femenino aparece en perfecta simbiosis con el mundo vegetal, y la mirada divertida y profundamente humana de la autora transforma las enfermedades vegetales que algunas mujeres contraen en una manifestación más de lo extraordinario que se esconde en ellas. Porque no es ningún problema que, al morder una semilla de amapola, a la protagonista le crezca una flor entre los dos incisivos inferiores; al contrario, es la ocasión para que su amante le retire cuidadosamente la amapola en cada beso y la coloque tras la oreja o sobre el pelo de la chica a modo de tocado.

Cuentos de animales, cuentos de personas y de plantas. Amor y humor. Realidad y ficción. Una buena combinación de ingredientes para empezar nuestras vacaciones de verano.

Cerramos el curso en Comer y Leer con Leonardo Padura

Mercedes Espinosa

El día 24 de junio volvimos a reunirnos el grupo de lectura Comer y Leer. Esta vez fue de verdad, como antes de la pandemia. No nos veíamos a través de una pantalla. Podíamos besarnos y abrazarnos, aunque con mascarillas. Nos sentíamos.

Hubo ausencias, una muy dolorosa.

Hablamos mucho, teníamos ganas de saber cómo nos iba. Hablamos también de Como polvo en el viento de Leonardo Padura, el libro que teníamos para esta sesión. Quizás expresamos menos ideas que cuando las reuniones se hicieron frente al ordenador. Habrá que buscar alguna fórmula, porque tenemos mucho que decir, y ese intercambio se hace muy enriquecedor. Pero por esta vez nos lo perdonamos.

Padura ha construido un cuento con los palos que la realidad de la isla le ha dejado. Retrata a unos jóvenes que nacieron a finales de los cincuenta, unos jóvenes que disfrutaron y sufrieron la Revolución castrista. Se conocieron en el preuniversitario y formaron el Clan, como uno de ellos bautizó al grupo. Vivirán una amistad rotunda. En su mayoría eran hijos de familias adeptas al nuevo régimen, entregadas a él, pero del que poco a poco fueron  sintiendo un justo desapego. Aunque no faltaba el estudiante brillante de extracción social baja, pero al que el gobierno igualitarista sostenía por sus méritos.

Entre la llamada telefónica que abre la novela y una visita ya al final transcurren solo 27 días. En medio, despertado por la visión de una fotografía, mucha vida. Nos movemos adelante y atrás en el tiempo.

Aquellos jóvenes vivirían una experiencia complicada que será lo que articule la trama. Empujados por la tragedia, por el desengaño, por el miedo;  estalló la diáspora y algunos emprendieron el camino al exilio, donde nunca consiguieron echar raíces, porque sus raíces las habían dejado para siempre en Cuba. Su deriva se confundió con la del país.

“¿Qué nos ha pasado?”. Es una pregunta recurrente en la obra, muchos de los protagonistas la lanzan a las páginas de la novela. “Nos ha pasado que perdimos”. Contesta algún personaje. Sus sueños se habían convertido en pesadillas.

Se comentó entre nosotros que Padura pasa suave sobre el tema político, pero creo que cuando plantea el exilio de los hijos, se muestra muy crítico. Estos abandonan el país por razones diferentes a las de sus padres: Se van de Cuba “(…) porque no resistían más vivir en un país que ni Dios sabe cuándo se va a arreglar y de donde la gente se va hasta por las ventanas porque allá están empeñados en arreglar las cosas con las mismas soluciones que nunca funcionaron…”. Buscan nuevos universos de expansión material o intelectual.

“—Aquello no lo entiende ni Dios y no lo arregla ni Dios…”. Lo resumía así un personaje: medicina de calidad, salud pública envidiable, pero farmacias desabastecidas; teléfono o electricidad baratos, pero cortes y poca potencia. Alguien había decidido que un cubano no tendría un móvil o un acceso fácil a Internet.

Entramos en contacto con el Proyecto Bubisher

Nuestro Proyecto Librarium tiene como tema central este año la RESILIENCIA, o sea, la capacidad de afrontar las adversidades y de superar las dificultades que todos, individualmente y como sociedad, nos vamos encontrando. Tirando de este hilo hemos llegado hasta el Proyecto Bubisher, que promueve la creación de bibliotecas y bibliobuses en el Sáhara. Los escritores Gonzalo Moure (cuyo libro Palabras de caramelo hemos leído en clase de Lengua), Mónica Rodríguez y Ricardo Gómez abanderan este proyecto que nació del deseo y la necesidad de reforzar y recuperar la enseñanza del español y para ello se han centrado en los siguientes objetivos: llevar libros a los niños y a adultos, fomentar la lectura en las escuelas, crear clubes de lectura, colaborar con los maestros en las escuelas y formar monitores capaces de transmitir a la población joven el deseo de aprender. Sin duda, estamos ante un claro ejemplo de resiliencia y superación de unas condiciones extremadamente difíciles para el acceso a la cultura y la formación.

Nuestros alumnos de 1º ESO B han dado hoy el primer paso en su deseo de colaborar con este proyecto: hemos celebrado un encuentro virtual con alumnos del IES Al-Qázeres que, bajo la coordinación de su profesora de Lengua Mariluz Domínguez, ya habían trabajado con Bubisher con anterioridad. Ellos nos han contado su experiencia, las ideas que pusieron en marcha, sus motivaciones, y nos han animado a implicarnos para aportar nuestro granito de arena a este proyecto que pretende mejorar las oportunidades que los niños y niñas saharauis tienen de acceder a la lectura. Parece ser que nuestros alumnos quieren recaudar dinero para adquirir 20 ejemplares del libro Arena y Agua, cuya autora es Mónica Rodríguez, y que está ilustrado por Ester García. Los fondos estarían íntegramente destinados a las bibliotecas y bibliobuses en el Sáhara. Pero no quiero adelantaros nada. Ya os seguiremos contando…

Coro C.